La Tarjeta Sanitaria Virtual (TSV) de la Comunidad de Madrid se ha consolidado como una de las principales puertas de acceso de los ciudadanos al sistema sanitario público. Lanzada en 2020, su evolución ha sido constante y la aplicación ha cerrado 2025 rozando los 57 millones de accesos, lo que supone un incremento del 43,5% respecto al año anterior. Una cifra que no solo refleja un aumento del número de usuarios, sino también una utilización más intensiva de sus servicios.
La app cuenta ya con más de 3,7 millones de usuarios registrados y ofrece 68 servicios distintos, que se despliegan en un total de 195 funcionalidades. La TSV ya no es un simple soporte digital de la tarjeta física, se ha convertido en una herramienta cotidiana para gestionar citas, consultar tratamientos, acceder a informes clínicos o recibir avisos personalizados relacionados con la salud.
Los datos de uso muestran además un perfil claro del usuario más activo. Los madrileños de entre 40 y 69 años concentran casi el 63% de los accesos totales, seguidos por el grupo de edad de 20 a 39 años, que representa el 22,5%. Los mayores de 70 años suponen un 12% de las consultas, mientras que los jóvenes de entre 16 y 19 años apenas alcanzan el 2,5%. Este reparto evidencia que la digitalización sanitaria ha calado especialmente entre la población adulta y madura, con un uso más limitado entre los más jóvenes y los mayores de edad avanzada.
Pedir, modificar y cancelar citas lo más utilizado
En cuanto a los servicios más utilizados, la gestión de citas médicas encabeza el ranking. En 2025 se registraron más de 13,4 millones de accesos a esta funcionalidad, casi el doble que el año anterior, cuando se contabilizaron 7,6 millones. La posibilidad de pedir, modificar o cancelar citas desde el móvil se ha convertido en uno de los principales motivos de entrada a la aplicación.
Muy cerca se sitúa la funcionalidad ‘Mi Medicación’, que también superó los 13,4 millones de visitas en el último año, frente a los 10,7 millones registrados en 2024. A través de este servicio, los pacientes pueden consultar sus prescripciones activas y verificar la disponibilidad de los medicamentos en la farmacia, una herramienta especialmente relevante para personas con tratamientos crónicos.
La consulta de documentos clínicos, informes médicos y resultados de analíticas ocupa el tercer lugar entre los servicios más demandados, con más de 8 millones de accesos en 2025. Un crecimiento notable si se compara con el ejercicio anterior, cuando no se alcanzaron los 7 millones. Este incremento confirma que los ciudadanos recurren cada vez más a la TSV para acceder a información clínica sin necesidad de desplazarse a los centros sanitarios.
Nuevas funcionalidades y servicios
Junto a estas funcionalidades consolidadas, 2025 ha sido también un año clave en la incorporación de nuevos servicios orientados a mejorar la seguridad del paciente y la experiencia de uso. Uno de los estrenos más destacados ha sido el aviso automático que informa al usuario de que su medicación ha sido dispensada en la farmacia. Esta funcionalidad ha generado más de 14,2 millones de alertas a lo largo del año y permite al paciente confirmar si ha sido él quien ha retirado el medicamento. En caso contrario, el sistema envía de forma automática un correo electrónico a la inspección para revisar la operación y evitar posibles errores o usos indebidos.
La TSV también ha incorporado un sistema de recordatorio de citas de atención primaria, que ha enviado más de 5 millones de notificaciones a los usuarios. A estas mejoras se suman otras novedades como la posibilidad de informarse sobre intervenciones quirúrgicas no urgentes, modificar o cancelar consultas hospitalarias directamente desde la aplicación, recibir información personalizada sobre los niveles de polen en el aire o llevar en el móvil el carné de donante de médula.
Una tarjeta en evolución constante
Desde la Consejería de Digitalización, el mensaje es claro: la Tarjeta Sanitaria Virtual es una herramienta viva. La aplicación se actualiza de forma continua para adaptarse a las necesidades reales de los ciudadanos. Buena parte de las mejoras incorporadas en 2025 responden, de hecho, a las sugerencias recogidas en los grupos de trabajo del Citizen Lab, el laboratorio de innovación del Centro de Innovación Digitaliza Madrid, dependiente de la Consejería de Digitalización.
En este contexto, se han integrado dos nuevas funcionalidades destinadas a mejorar la navegación y la usabilidad de la app: un buscador y un menú rápido en la página principal. Este acceso directo agrupa los recursos más consultados -Cita Sanitaria, Medicación, Tarjeta Sanitaria e Informes y Resultados- y permite al usuario visualizar de un solo vistazo las citas pendientes en los próximos siete días, las prescripciones disponibles en farmacia y la documentación clínica asociada.
También se ha ampliado el sistema de recordatorio de citas médicas a los familiares de los usuarios que tengan delegada la Tarjeta Sanitaria Virtual (TSV). Las personas que puedan gestionar las tarjetas de sus hijos menores o de sus padres pueden recibir también la notificación 24 horas antes de las consultas programadas para ellos en Atención Primaria, tanto presenciales como telefónicas.
“Superapp” sanitaria
La Comunidad de Madrid prevé ahora dar un paso más en el desarrollo de la TSV y transformarla en una “superapp” sanitaria, incorporando progresivamente programas de cribado y sistemas de seguimiento remoto con notificaciones inteligentes. Además, dentro de esta nueva fase de desarrollo, se pondrá en marcha el Portal del Paciente, que permitirá acceder a la información clínica personal desde cualquier dispositivo, replicando en entorno web las funcionalidades de la aplicación móvil y ampliando así los canales de acceso digital.
A ello se sumará Personaliz@, una plataforma basada en tecnologías de Internet de las Cosas e inteligencia artificial destinada al seguimiento domiciliario de pacientes crónicos y personas en recuperación, con sistemas de monitorización continua y alertas proactivas para reforzar la continuidad asistencial.
La Comunidad de Madrid desea seguir ampliando las capacidades de la Tarjeta Sanitaria Virtual. El foco estará puesto en una mayor interoperabilidad con otros sistemas sanitarios, lo que permitirá compartir información clínica de forma más ágil y segura entre distintos niveles asistenciales, así como en nuevas herramientas de identificación y seguimiento del paciente. Se trata de avanzar hacia un modelo de salud digital más personalizado, proactivo y conectado.
Con casi 57 millones de accesos en un solo año, la Tarjeta Sanitaria Virtual se ha convertido en un pilar del sistema sanitario madrileño. La CAM quiere seguir ampliando servicios sin dejar a nadie atrás, garantizando la accesibilidad, la seguridad de los datos y la convivencia con los canales tradicionales para aquellos ciudadanos que todavía no han dado el salto digital.