Madrid, en primera línea contra el cáncer con la protonterapia

La Comunidad de Madrid es un referente europeo en la incorporación de la protonterapia, una de las técnicas más avanzadas en el tratamiento de tumores

Protonterapia

La protonterapia está transformando el abordaje del cáncer por su precisión y menor impacto en los tejidos sanos. Madrid es ya líder en la incorporación de esta técnica avanzada que mejora la efectividad en los tratamientos, con una menor toxicidad y efectos secundarios, aumentando la esperanza y la calidad de vida de los pacientes.

Uno de los ámbitos donde la protonterapia está marcando una mayor diferencia es en la oncología pediátrica. En los niños, evitar daños en tejidos en desarrollo es esencial para prevenir secuelas a largo plazo, como alteraciones cognitivas, endocrinas o del crecimiento.

La protonterapia representa un salto cualitativo frente a la radioterapia convencional. A diferencia de esta, utiliza protones —partículas subatómicas cargadas— que liberan la mayor parte de su energía directamente en el tumor, minimizando el daño en los tejidos sanos circundantes. La precisión milimétrica de esta técnica permite adaptar cada tratamiento a las características del tumor y del paciente, con el consiguiente avance hacia una medicina cada vez más personalizada.

Una precisión que resulta especialmente relevante en tumores complejos o situados en zonas críticas. Gracias a esta tecnología, se incrementa la eficacia de los tratamientos y se reducen complicaciones posteriores.

La Comunidad de Madrid (CAM) ha configurado un ecosistema único con un modelo de liderazgo presente y futuro en prontonterapia. La combinación de centros pioneros ya en funcionamiento con el despliegue de nuevas unidades en la red pública, sitúan a la Comunidad a la vanguardia de la innovación oncológica. Una apuesta que está cambiando la efectividad de los tratamientos.

Centros pioneros en protonterapia

El Centro de Protonterapia de la Fundación Jiménez Díaz ha marcado un antes y un después en el tratamiento del cáncer en España al convertirse, en diciembre de 2019, en el primero del país en administrar terapia con protones. Apenas unos días después de su inauguración, el 26 de diciembre, asistió al primer paciente español con esta modalidad de radioterapia de alta precisión. Desde entonces se ha consolidado como un referente nacional e internacional, superando a comienzos de 2026 los mil pacientes tratados, procedentes tanto de España como del extranjero. Entre las patologías tratadas predominan los tumores del sistema nervioso central y los sarcomas de partes blandas y hueso, además de tumores de cabeza y cuello, reirradiaciones y otros procesos oncológicos complejos.

El centro ha reforzado además su capacidad tecnológica con la incorporación de un acelerador lineal para radioterapia guiada por resonancia magnética (MR-Linac), convirtiéndose en uno de los pocos complejos oncológicos del mundo que reúne en unas mismas instalaciones protonterapia y radioterapia adaptativa de alta precisión. Esta apuesta por la innovación se complementa con una intensa actividad investigadora y docente, integrada en el Comprehensive Cancer Center de la Fundación Jiménez Díaz.

A este liderazgo de la Fundación Jiménez Díaz se suma la Clínica Universidad de Navarra en Madrid, cuyo centro de protonterapia es uno de los más avanzados de Europa. Su integración dentro de un Cancer Center refuerza un enfoque multidisciplinar que combina asistencia, investigación y docencia. Inició su actividad asistencial en abril de 2020 y desde su puesta en marcha ha tratado a más de mil trescientos pacientes procedentes de todas las comunidades autónomas y de distintos países. Alrededor del 27% son menores de 18 años, lo que refleja el importante papel de esta tecnología en oncología pediátrica. La unidad dispone del primer sincrotrón de Hitachi instalado en Europa, una de las tecnologías más avanzadas para administrar protones, y trata más de una veintena de tipos tumorales.

La apuesta pública por la protonterapia

La red pública madrileña ha dado un salto estratégico con la incorporación de la protonterapia a sus hospitales de referencia. La futura Unidad de Protonterapia del Hospital Universitario La Paz, integrada en la nueva Ciudad de la Salud, reforzará especialmente el tratamiento del cáncer. El edificio incorporará espacios humanizados adaptados a niños y adolescentes con el objetivo de disminuir el impacto emocional del tratamiento en los pacientes y sus familias. Además, la unidad estará plenamente integrada con los servicios de Oncología Pediátrica, Radioterapia, Cirugía, Diagnóstico por Imagen e Investigación, lo que situará a La Paz como uno de los grandes referentes nacionales en el abordaje multidisciplinar del cáncer.

Por su parte, el Hospital Universitario de Fuenlabrada albergará otra de las primeras unidades públicas de protonterapia de España. El proyecto, financiado a través del Plan INVEAT y de las donaciones impulsadas por la Fundación Amancio Ortega, permitirá incorporar un acelerador de protones de última generación y ampliar el acceso a esta técnica. Tras la instalación del ciclotrón y del gantry —el brazo giratorio que dirige el haz de protones con precisión milimétrica—, el centro afronta ahora la fase de ensamblaje, calibración y validación de los equipos antes del inicio de la actividad asistencial. La nueva unidad atenderá a pacientes con tumores complejos de la CAM y de otras regiones. Un despliegue que sitúa a Madrid como líder en innovación y en la progresiva universalización de terapias avanzadas.

Un modelo de innovación sanitaria

El modelo madrileño, basado en la integración de tecnología, investigación y humanización de la asistencia, no solo mejora los resultados clínicos, sino que también refuerza el papel de la Comunidad como polo de excelencia médica. Frente a uno de los mayores retos sanitarios de nuestro tiempo, el cáncer, la protonterapia se ha consolidado como una herramienta clave. Con una apuesta decidida por esta tecnología, Madrid se sitúa en primera línea del tratamiento oncológico.

La anticipación juega también un importante papel para combatir esta enfermedad. Madrid cuenta con cuatro programas de prevención. En primer lugar, Cassandra, enfocado en el cribado del cáncer de pulmón, un proyecto donde participan 273 pacientes voluntarios. Por otro lado, Prevecolon, que en 2024 alcanzó su récord con más de 357.000 pruebas para salvar vidas; Deprecam, que en el caso del cáncer de mama contó con la participación de 214.000 mujeres el año pasado, y Cervicam (cérvix) que se está implantando de forma progresiva en hospitales públicos madrileños.