La posibilidad de elegir médico, especialista u hospital dentro de la sanidad pública es uno de los elementos más apreciados a la hora de evaluar la calidad de la asistencia sanitaria. Así lo refleja un estudio realizado por Ipsos sobre percepción de la sanidad pública elaborado por Ipsos a partir de 6.000 entrevistas realizadas en todas las comunidades autónomas.
En este ámbito la Comunidad de Madrid (CAM) se sitúa claramente a la cabeza de España. Es la región donde la libre elección sanitaria obtiene la mejor valoración con una puntuación media de 7,7 sobre 10, frente al 6,8 registrado en el conjunto del país. De hecho, cuatro de cada diez madrileños califican este derecho con un sobresaliente (9 o 10), el porcentaje más elevado entre todas las comunidades autónomas.
Los resultados muestran que el 46% de los madrileños ha ejercido alguna vez su derecho a elegir médico de Atención Primaria, una cifra que sitúa a la región entre las comunidades con mayor utilización de esta herramienta. En el ámbito de la atención especializada, el porcentaje alcanza el 26%, mientras que en la elección de hospital llega al 27%, liderando ambos indicadores a nivel nacional.
Conocimiento por encima de la media
Uno de los factores que explican estos resultados es el elevado grado de conocimiento que existe entre la población madrileña sobre este derecho. Mientras que en muchas comunidades autónomas la libre elección sigue siendo una posibilidad poco conocida, en Madrid la mayoría de los ciudadanos sabe que puede decidir quién le atiende y dónde recibir asistencia. Así lo afirma el 71%, diez puntos más que la media nacional, situada en el 61%.
La diferencia es todavía mayor en otros niveles asistenciales. El 48% de los residentes en Madid conoce que puede elegir especialista, frente al 28% del conjunto de España, mientras que el 56% sabe que puede elegir hospital, exactamente el doble de la media nacional, que se queda también en el 28%.
Los resultados muestran además que la libre elección sanitaria se ha convertido en uno de los aspectos más apreciados por los ciudadanos dentro del sistema sanitario madrileño. La valoración de la posibilidad de elegir médico de familia alcanza los 7,9 puntos sobre 10. La misma puntuación obtiene la libre elección de especialista, mientras que la capacidad de elegir hospital alcanza incluso los 8 puntos. Se trata de algunas de las valoraciones más altas registradas en el conjunto del estudio.
Búsqueda de atención más personalizada
El informe también analiza las razones que llevan a los ciudadanos a ejercer este derecho. El principal motivo para cambiar de médico o de centro sanitario es la búsqueda de una atención más personalizada, una razón señalada por el 33% de los encuestados. Muy cerca aparece la necesidad de acceder a una atención más rápida, mencionada por el 31%. Otros factores relevantes son la confianza en determinados profesionales, las recomendaciones recibidas por familiares o conocidos, la reputación de algunos hospitales o la experiencia previa del paciente con determinados centros sanitarios.
Las preferencias se reflejan en la elección de determinados centros hospitalarios, que concentran una parte importante de la demanda generada por la libre elección sanitaria. Entre los más elegidos por los pacientes figuran en primer lugar la Fundación Jiménez Díaz, seguida del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, del Hospital Universitario Rey Juan Carlos y el Hospital de La Paz.
Una década de libre elección sanitaria
Desde su implantación hace más de una década, la libre elección se ha convertido en uno de los rasgos diferenciales del sistema sanitario de la Comunidad de Madrid. Un modelo en el que la colaboración público-privada también desempeña un papel relevante. Madrid cuenta con una red hospitalaria amplia y diversa, en la que conviven hospitales de gestión pública tradicional con centros que operan bajo fórmulas de colaboración público-privada integrados plenamente en el Servicio Madrileño de Salud.
De hecho, algunos de los hospitales mejor valorados por los usuarios dentro del sistema madrileño pertenecen precisamente a modelos de gestión mixta o concesional. Los datos reflejan, además, que muchos pacientes optan voluntariamente por estos centros, atraídos por factores como la rapidez diagnóstica, la experiencia del paciente o los resultados clínicos.
La capacidad de elección ha contribuido a una distribución más eficiente de la demanda asistencial en Madrid. En lugar de limitar a los pacientes a un único hospital de referencia, el sistema permite que estos puedan ser atendidos en distintos centros en función de sus preferencias y necesidades. Esto favorece un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles y contribuye a equilibrar la presión asistencial entre hospitales, mejora el aprovechamiento global de los recursos sanitarios y contribuye a reducir las listas de espera.