La sanidad pública madrileña ha alcanzado en 2025 un hito histórico al superar por primera vez el millar de trasplantes de órganos realizados en un solo año. En total, se llevaron a cabo 1.026 intervenciones, una cifra que consolida un crecimiento acumulado del 67 % desde 2019 y que sitúa a la región como uno de los motores del sistema nacional de trasplantes. El incremento del 6% registrado respecto al año anterior confirma una tendencia sostenida al alza y refuerza el papel estratégico de los hospitales madrileños en una actividad médica de alta complejidad que depende tanto de la excelencia clínica como de la generosidad de los donantes.
El dato adquiere mayor dimensión al enmarcarse en el conjunto del país. En 2025 se realizaron 6.335 trasplantes de órganos en España, de los cuales Madrid concentró aproximadamente el 16,2 %. Es decir, uno de cada seis trasplantes efectuados en el territorio nacional tuvo lugar en hospitales madrileños, una proporción que refleja la capacidad asistencial de la red pública regional y su peso específico dentro del sistema coordinado por la Organización Nacional de Trasplantes. La Comunidad se mantiene así como uno de los territorios con mayor volumen de actividad, en línea con su población y con la concentración de centros de referencia para determinadas patologías.
Aumentan un 35% los trasplantes de corazón
Más allá del volumen global, los datos ponen de relieve un crecimiento especialmente notable en determinados tipos de trasplantes. En los últimos cinco años, la región ha estado cerca de duplicar los procedimientos de páncreas y de triplicar los de intestino, dos modalidades de elevada complejidad quirúrgica y con indicaciones muy específicas. A ello se suma el aumento del 35% en los trasplantes de corazón, un indicador especialmente sensible porque suele reflejar tanto la capacidad de detección de donantes válidos como la rapidez de los circuitos asistenciales y logísticos. Estas cifras responden a una mejora progresiva en la organización de los equipos médicos y en la coordinación entre hospitales, unidades de cuidados intensivos y servicios de transporte sanitario.
El récord alcanzado en 2025 se debe a la confluencia de varios elementos. Por un lado, la profesionalización de los coordinadores hospitalarios de trasplantes y la consolidación de protocolos comunes ha permitido optimizar los tiempos y reducir pérdidas de órganos viables. Por otro, la inversión sostenida en tecnología quirúrgica y en formación de especialistas ha ampliado la capacidad de los centros para asumir procedimientos cada vez más complejos. Todo ello se apoya en un modelo organizativo que ha sabido adaptarse tras la pandemia y recuperar, e incluso superar, los niveles previos de actividad.
Mayor concienciación social
La donación sigue siendo el pilar esencial del sistema. El aumento de trasplantes va ligado a una mayor concienciación social y a la confianza de las familias en el sistema sanitario. Madrid ha reforzado en los últimos años las campañas de sensibilización y la formación de profesionales para abordar con mayor sensibilidad y eficacia las entrevistas con los familiares de potenciales donantes. La experiencia demuestra que una información clara y un acompañamiento adecuado en momentos de máxima dificultad son determinantes para que la donación se convierta en una opción real.
Desde el punto de vista clínico, el impacto es directo en la supervivencia y la calidad de vida de miles de personas. Un trasplante no solo prolonga la vida, sino que en muchos casos permite recuperar una autonomía perdida y reducir la dependencia de tratamientos crónicos como la diálisis o la asistencia mecánica cardíaca. El crecimiento en trasplantes de órganos como el páncreas o el intestino abre además nuevas oportunidades terapéuticas para pacientes con patologías poco frecuentes pero de enorme gravedad.
Líderes en donaciones
El récord de 1.026 intervenciones en 2025 no es solo una cifra simbólica, sino la expresión de un sistema que combina capacidad técnica, organización y compromiso social. En un país que lidera históricamente las tasas de donación y trasplante, el avance madrileño contribuye a reforzar una posición de vanguardia internacional. Cada trasplante es el resultado de una cadena de decisiones y esfuerzos que comienza con un gesto altruista y termina con una segunda oportunidad de vida.
España se mantiene como líder mundial en donación de órganos desde hace más de tres décadas gracias a un modelo basado en la coordinación hospitalaria, la formación de profesionales y la confianza social en el sistema sanitario. En 2025, un total de 2.547 personas donaron sus órganos tras fallecer, a las que se sumaron 408 donantes vivos, lo que permitió alcanzar una de las tasas más altas del mundo, con 51,9 donantes por millón de habitantes. Este “modelo español”, impulsado por la Organización Nacional de Trasplantes, ha convertido a España en un referente internacional y en un ejemplo de cómo la solidaridad ciudadana puede traducirse en miles de segundas oportunidades de vida cada año.